¿Dónde crecen las aceitunas?

Los olivos y el entorno

Producción propia

Las comarcas del Urgell y la Segarra son zonas históricas de producción de aceite de oliva en Cataluña, con una larga tradición en la cultura de los olivos y la producción de este oro líquido tan preciado.

Por esta razón, contamos con grandes extensiones de plantaciones de olivos para la producción propia, controlando y garantizando su proceso y calidad.

Ambas comarcas son caracterizadas por un clima mediterráneo continental, con inviernos fríos y veranos calurosos y secos, que proporcionan un clima idóneo para el cultivo del olivo. Los olivos que crecen en estas tierras son de variedades autóctonas, como la arbequina y la verdiell, que se caracterizan por su resistencia y su sabor intenso y complejo.

Los olivos en Urgell y Segarra son cultivados principalmente en terrenos secos y pedregosos, aunque cada vez se incorpora en más plantaciones el riego gota a gota, que proporcionan las condiciones óptimas para el crecimiento de las raíces y el desarrollo de los frutos. Los campesinos locales hemos desarrollado técnicas tradicionales de cultivo y recolección de las aceitunas, que se han transmitido de generación en generación, permitiendo obtener un aceite de oliva de gran calidad y sabor. Cabe destacar que la producción de aceite de oliva en estas comarcas es una actividad que se ha mantenido a lo largo del tiempo, gracias a la pasión y el espíritu de superación de los campesinos y productores y molinos de aceite. La combinación de tradición, pasión y conocimiento, con el uso de técnicas modernas y sostenibles, son la clave para la producción de un aceite de oliva de alta calidad, que es apreciado en todo el mundo.

KM. 0

En las comarcas de Urgell y Segarra, la producción de aceite de oliva se basa en el concepto de KM. 0, ya que los campesinos llevan las aceitunas en nuestro molino directamente desde sus campos de cultivo, garantizando así la frescura y la calidad de la materia prima. Esta práctica también promueve la sostenibilidad y el respeto por el medio ambiente, al reducir las emisiones de CO2 derivadas del transporte de las aceitunas a grandes distancias. Además, el proceso de producción del aceite se realiza a nivel local, fomentando la economía de la zona y la valorización de los productos autóctonos. Así pues, el consumo de aceite de oliva producido en las comarcas del Urgell y la Segarra no sólo garantiza la calidad y la frescura del producto, sino que también promueve valores como la sostenibilidad, la proximidad y el soporte al economía local.